Aumento productivo con una demanda debilitada

Fuente: Agrocom Consultores/ PH: Jack Siegrist

Según datos del Ministerio de Agricultura, en los primeros cinco meses del año 2020, la faena bovina alcanzó un total de 5.5 millones de cabezas, un 3% más que un año atrás. La faena aumenta en un contexto de recesión económica tanto nacional como internacional. Este incremento parecería tener sus fundamentos en la creciente oferta y no en la demanda (interna, ya que la internacional continúa siendo dinámica). “El mercado ganadero está ingresando a una importante fase de capitalización movido por la ausencia de alternativas de colocación y resguardo de activos”.

En el último informe de la Cámara Argentina de Feedlot, correspondiente al mes de junio, se contabiliza un incremento del 6% en la ocupación, alcanzando el 70% (los datos del último mes corresponden a estadísticas del mes anterior). Esto quiere decir que se duplicó la variación de ocupación con respecto al mes anterior. La cantidad de animales en los feedlots está a la alza y se encuentra por encima de la ocupación registrada el mismo mes en el año 2019. 

El índice de reposición de feedlot al primer día del mes de junio fue de 1.43. Esto significa que por cada animal que se vendió se repuso un 43% más. Otro punto destacado en el informe es que, en cantidad de animales, las ventas del mes de mayo representan el 20,6% del stock vigente al 01/06/2020.

En contraposición al crecimiento de la ocupación en los Feedlots del país y la creciente faena en los frigoríficos, se destacan puntos negativos en la economía real. El futuro inmediato tanto a nivel macro como micro en la Argentina es incierto. El desempleo se está incrementando, gran cantidad de pymes y negocios están cerrando o reduciendo su personal al mínimo para poder funcionar. Esto generaría un alto nivel de endeudamiento en las familias, haciendo que posiblemente limiten su consumo de alimentos. Entre ellos la carne vacuna.

A nivel internacional, en un mercado de China se produjo otro brote de coronavirus. Las autoridades de ese país no descartan que el virus estuviese en productos de la industria pesquera cuyo origen fue la Unión Europea. Si esto fuese así, se podría establecer o por lo menos no descartar la posibilidad, de que los alimentos serían fuente de transmisión del virus. Problemática que se podría transmitir al consumo de la carne vacuna. 

China es el gran demandante global de alimentos. Brasil se encuentra exportando al país asiático grandes volúmenes de carne vacuna, como también la Argentina. Por su parte, Estados Unidos exporta gran cantidad de carne de cerdo. Pero es importante destacar que, Brasil y Estados Unidos poseen gran cantidad casos confirmados  de operarios infectados con Covid-19 en sus plantas frigoríficas. La Argentina no.

Entonces, teniendo en cuenta la problemática anteriormente planteada, de que los alimentos pudieran ser fuente de transmisión del virus. ¿Puede la  carne Argentina incrementar su protagonismo en los mercados de China?  Si la producción de carne vacuna sigue en aumento en la Argentina y el consumo interno se sigue deteniendo. ¿La exportación puede utilizar esa carne producida y ganar mayor volumen?